• La respuesta concreta no es fácil, pero sí lo es cuando decimos que somos como “médicos de empresa”.
• Un Consultor de empresas es aquel que presta servicios profesionales a éstas en cualquier ámbito económico, financiero o técnico que no sean los habituales trabajos de asesoramiento contable, fiscal, laboral o auditoria.
• El Consultor de empresas, con el paso del tiempo, va conociendo tantas empresas, sectores y situaciones diferentes, que su bagaje de conocimientos es muy amplio, el Consultor acaba manejándose con seguridad en toda clase de empresas y negocios.
• Cuestiones tales como: planes de viabilidad o de negocios, estudios económico- financieros, creación y constitución de sociedades, intermediación de negocios, consultoría de gestión, operaciones societarias, planes para solventar crisis empresariales o la sucesión de la empresa familiar, son algunos de los servicios que los Consultores realizan habitualmente en las empresas.
• El Consultor de empresas le puede aconsejar antes de emprender inversiones, inicio o ampliación de nuevos negocios, también se puede encargar de aspectos tales como convocar y coordinar reuniones de socios o posibles socios, informar a estos últimos, ayudar en su búsqueda, hacer gestiones ante Organismos oficiales, informarle sobre subvenciones que puedan afectar a su proyecto y tramitárselas, planificar los pasos a dar, hacer los estudios o planes de negocios para presentar ante Instituciones Financieras o socios potenciales, en definitiva, estar a su lado en toda clase de negociaciones.
• En estos casos, conviene poner encima de la mesa todos los datos y analizar la evolución en el tiempo (corto y medio plazo) de las cuentas de resultados, balances y cash flow.
• Es prácticamente imprescindible la ayuda del Consultor en situaciones de crisis o de problemas económicos y financieros. Toda la variante que va desde simples problemas de tesorería y dificultades puntuales hasta situaciones de procesos concúrsales.
Para analizar qué se hace, dónde, por quién y para qué.
Para diagnosticar y solventar desajustes con los objetivos de su empresa o con las necesidades de clientes.
Para disponer de la información de gestión precisa, con pocos datos y en el momento adecuado.
Para minimizar el coste de gestión, adecuando lo habitual (lo que se hace) a lo normal (lo que debería hacerse).
No espere a tener problemas de salud empresarial, más vale prevenir que curar.